Las bolas chinas son un placer para unas y una necesidad para otras. Para las primeras el suave movimiento de las bolas más pesadas que están en el interior les vuelve locas ya que lo llevan a todas partes, eso es morbo asegurado. Para las segundas son necesarias ya que las bolas chinas son usadas para la incontinencia urinaria y/o después de un parto para ejercitar los músculos del suelo pélvico.